EL HAYEDO DE TEJERA NEGRA
POR LA SENDA CARRETAS
PARQUE NATURAL DE LA SIERRA NORTE DE GUADALAJARA
CANTALOJAS
GUADALAJARA
Tejera Negra es un hayedo situado en Cantalojas, en el rincón noroccidental de la provincia de Guadalajara. Forma parte del macizo de Ayllón, en el extremo oriental del Sistema Central. Es uno de los hayedos más meridionales de Europa. Junto a otros dos hayedos, el de la Pedrosa en la provincia de Segovia y el Hayedo de Montejo en la Comunidad de Madrid, el hayedo de Tejera Negra forma parte del ejemplo de vergél húmedo y boscoso que fue el Sistema Central en otras épocas, más concretamente de la Sierra de Ayllón. En 1974 se declara al hayedo de Tejera Negra sitio natural de interés nacional y en 1978 se declara parque natural, que se amplió en 1987. Desde la creación del Parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara, el 22 de marzo de 2011.
Fuente: Wikipedia
COMO LLEGAR
Para llegar desde Madrid, lo ideal es tomar la A-II hasta Guadalajara y continuar por la carretera CM 1006 pasando por Cogolludo. Una vez en el pueblo de Cantalojas, se continúa por una pista asfaltada, unos 2,5 kilómetros hasta el Centro de Interpretación, donde confirmaran con la matrícula de nuestro vehículo la reserva. Desde allí aún nos quedaran otros 8 kilómetros por un camino de tierra y lleno de curvas, hasta el lugar habilitado para estacionar el vehíuclo y lugar donde comienza nuestra excursión.
Hasta la fecha no hay manera de llegar hasta el hayedo de la Tejera Negra en transporte público, ya que no existe. Lo único es hacer el trayecto andando o que algún alma caritativa nos acerque.
DONDE COMER Y DORMIR
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Plato de patatas en restaurante de Cantalojas. Foto:Tripadvisor |
DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO
CARACTERÍTICAS TÉCNICAS
Indice IBP: 50
Informe detallado IBP Index
Dificultad: Fácil, ideal para hacer en familia.
Sendero señalizado: Si
Época recomendada: Otoño.
Puntos de agua potable: Hay una fuente al comienzo de la ruta, pero sus aguas están sin tratar.
Sugerencias: Llevar en una mochila agua y comida energética. Utilizar ropa y calzado adecuados, dependiendo de la época elegida. Deja la basura en los contenedores. Respeta la fauna salvaje, el ganado, la vegetación y el patrimonio. Si vas en verano no te olvides de protección solar, (gorra, gafas y protección para la piel).
OTROS DATOS DE INTERÉS
Informe detallado IBP Index
Dificultad: Fácil, ideal para hacer en familia.
Sendero señalizado: Si
Época recomendada: Otoño.
Puntos de agua potable: Hay una fuente al comienzo de la ruta, pero sus aguas están sin tratar.
Sugerencias: Llevar en una mochila agua y comida energética. Utilizar ropa y calzado adecuados, dependiendo de la época elegida. Deja la basura en los contenedores. Respeta la fauna salvaje, el ganado, la vegetación y el patrimonio. Si vas en verano no te olvides de protección solar, (gorra, gafas y protección para la piel).
Cartografía: IGN Riofrío de Riaza hoja 432-III E: 1:25000
IGN Cantalojas hoja 432-IV E: 1:25000
Enlaces de interés: Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara (Web oficial)
Visita al Hayedo de la Tejera Negra (Web Turismo Castilla la Mancha)
Consejos para visitar el Hayedo de la Tejera Negra (Senderismo Guadalajara)
Vídeo el Hayedo de la Tejera Negra (Youtube)
Mas información de la ruta (Wikiloc)
Descargate el track para GPS (archivo GPX)
Descargate el recorrido para Google Earth (archivo KML)
EL ITINERARIO
Tal vez lo más importante de este hayedo no sea su extensión sino el lugar donde está ubicado, ya que es uno de los más meridionales de Europa. Gracias a ello cuenta con varias figuras de protección. Desde el año 2011 se encuentra integrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara además de estar incluido en la Red Natura 2000 como zona de Especial protección de Aves y Lugar de interés Comunitario.
Sin duda una escapada perfecta durane el otoño, donde el lugar nos brinda paisajes de enorme belleza, siendo el lugar perfecto para disfrutar de esos tonos rojizos, marrones o amarillos que toman sus hojas durante esta época del año.
En este espacio natural existen dos sendas, ambas circulares, que nos ayudan a comprender y conocer este magnífico hayedo: La senda del Robledal, de unos 17 kilómetros y la senda Carretas, que es la que nosotros elegimos en esta ocasión.
Con nuestro coche ya estacionado, nos dirigimos hacia los paneles informativos que tenemos enfrente para ojear por donde iremos. El comienzo de la ruta en sí, empieza junto a la fuente de piedra, señalizada en todo momento con balizas de color blanco. La senda se denomina así porque se utilizaba para transportar en carros el carbón producido en el hayedo.
Comenzamos a caminar por el pastizal, con el pinar a nuestra izquierda y el río Lillas a la derecha. Este primer tramo es llano y vamos en todo momento paralelos al río Lillas, sin pérdida alguna, ya que está todo balizado con postes con marcas blancas, indicando el sendero a seguir.
Al poco de recorrer el primer kilómetro, encontraremos un pequeño puente que salva el arroyo de las carretas, que da nombre a esta senda. Tras cruzarlo, giramos a la izquierda y poco a poco este sendero nos introducirá en el hayedo de la Tejera Negra.
Remontando el arroyo Carretas, el bosque será más frondoso, donde las hayas se expanden por toda la zona, habiendo muchísimas zonas para explorar. Este tramo tiene lugares impresionantes, con variedad de especies y formas caprichosas. Cruzamos de nuevo el arroyo Carretas y nos encontramos La Carbonera, todo un homenaje a la obtención del carbón a través de la madera, un aprovechamiento de los recursos naturales más tradicionales de este país y que hasta no hace mucho se seguía realizando en el hayedo.
Sobrepasamos la Carbonera y comenzamos el tramo más duro de la senda, una subida hasta la Pradera de Matarredonda. Una fuerte subida a través del tupido bosque de hayas que nos conduce hasta lo más alto. En este punto, junto a las señalizaciones, torcemos a la derecha dirigiéndonos hacia el mirador de Matarredonda, flanqueado por abruptos farallones de piedra. Desde allí se puede contemplar como el río Lillas se abre camino en su valle y se atisba entre la espesura de robles, hayas y pinos silvestres el humilde arroyo Carretas.
La Pradera de Matarredonda es un antes y un después de la senda, un buen lugar para pararse a descansar y contemplar el paisaje, disfrutando del lugar y del momento.
Tras disfrutar del paisaje, retrocedemos por el mismo camino hasta el desvío y ahora continuamos de frente para continuar con el Hayedo de la Tejera Negra.
Estamos en el punto más alto de la ruta, siendo a partir de ahora todo llano, comenzando a descender de forma pausada. Esta es la segunda parte del Hayedo, una zona menos cerrada pero más rica en especies protegidas y diversidad botánica. Podemos contemplar dudrante la ruta especies de hayas enormes, además de tejos milenarios, muchos rebollares y una gran cantidad de abedules mezclándose con los pinos silvestres. Es la parte mas bonita de la Senda Carretas. Además de ser la parte más cómoda de caminar.
Siguiendo el sendero, al pasar el abedular, encontramos un desvío que nos indica el último kilómetro de descenso hasta el aparcamiento. En esta parte no habrá muchas más hayas aunque si abedules, grandes pinos y muchísmimas setas y hongos, ya que esta zona es muy rica en setas.
En este último tramo descendente se pueden ver paneles informativos sobre la variedad de árboles que se puden ver en el parque natural, sin duda las hayas son las protagonistas, pero hay serbales de cazadores cuyos frutos se usaban para atraer a la aves y así poder abatirlas, el roble melojo cuya madera se ha aprovechado para hacer traviesas de ferrocarril, el saúco con su propiedad ahuyentadora de insectos, sapos y culebras, el álamo tamblón muy frecuente en cauces y vaguadas debido a sus grandes necesidades hídricas, y finalmente el tejo, un árbol singular de color verde oscuro que destaca entre todas las hayas que lo rodean, con una madera fuerte y elástica que se usaba en la edad media pra crear arcos, en la senda que baja hata el aparcamiento se puede disfrutar de la belleza de un tejo desde el camino.
Justo después de pasar por el antiguo tejo, la Senda Carretas confluye con la Senda del Robledal, a la izquierda el camino baja hasta el aparcamiento. Nos recomendaron en este punto remontar la senda del Robledal hasta el Collado del Hornillo para contemplar las vistas, cosa que nosotros no hicimos. Nos quedan 1600 metros de bajada para llegar al aparcamiento. Según descendemos podemos apreciar el aparcamiento en la lejanía, con muy pocos vehículo dado a las inclemencias del tiempo.... cosa que a nosotros nos encanta.
En general la Senda Carretas es una ruta apasionante, en un entorno natural singular, el Hayedo de la Tejera Negra es sin duda uno de esos lugares que uno tiene que permitirse el placer de disfrutarlo una vez en la vida, de caminarlo, de olerlo, de oírlo, un lugar donde la naturaleza se abre camino a su antojo y nosotros quedamos como meros espectadores.
UNA RUTA QUE MERECE MUCHO LA PENA REALIZAR
Wow en nieve se ha de sentir una buena experiencia.
ResponderEliminarSi toda una buena experiencia. Un saludo y gracias.
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