Ruta por los tercios de la Trinidad (Pinilla de Buitrago - Villavieja del Lozoya - Madrid)

La rotación trienal era un sistema de cultivo propio de la Europa Atlántica durante la Edad Media. Se basaba en la sucesión en el campo de cultivo de un cereal de invierno la primera parte del año, un cardenal de primavera la segunda parte del año y al final del año de barbecho. Se dio en la Edad Media, ya que en esta época la agricultura debía estar muy avanzada en una tierra de cultivo, pues era su única forma de pagar impuestos a los nobles y sacar a una familia de la hambruna que se vivía entonces.

RUTA POR LOS TERCIOS DE LA TRINIDAD

PINILLA DE BUITRAGO
VILLAVIEJA DEL LOZOYA
MADRID


La rotación trienal era un sistema de cultivo propio de la Europa Atlántica durante la Edad Media. Se basaba en la sucesión en el campo de cultivo de un cereal de invierno la primera parte del año, un cardenal de primavera la segunda parte del año y al final del año de barbecho. Se dio en la Edad Media, ya que en esta época la agricultura debía estar muy avanzada en una tierra de cultivo, pues era su única forma de pagar impuestos a los nobles y sacar a una familia de la hambruna que se vivía entonces. Muchas personas confunden estos dos términos pero la realidad es muy sencilla: el barbecho es el terreno que se deja reposar durante un año o dos para que esta se abone y recupere todas las propiedades para que la cosecha sea productiva en este terreno. En cambio, cuando hablamos de la rotación trienal en cultivo, utilizando una tierra para los cereales, otra reposando y la última para cualquier otro tipo de cultivo, a esta rotación de terreno es a la que llamamos rotación trienal o por tercios.
Esta rotación tiene muchas ventajas: aumenta la variedad de los productos obtenidos respecto a la rotación bienal, ya que van cambiando los productos todos los años, aumenta la cantidad y la calidad de los productos que se obtienen, ya que la tierra es más fértil al tener un año de descanso, la salud de los labriegos es mejor ya que comen más variedad de productos que si no usan la rotación.
Por muchas ventajas que tenga la rotación trienal, también tiene algunos inconvenientes: si al año siguiente de descanso hay una mala cosecha o no hay cosecha, los labradores pueden pasarlas canutas, ya que no tienen almacenada comida para dos años.
Fuente: Wikipedia

COMO LLEGAR

Pinilla de Buitrago. Fuente de la fotografía: Sierra Norte de Madrid
Gargantilla de Lozoya se encuentra a 80 kilómetros de Madrid, siguiendo por la A-1 hasta el Km 69,  a la altura de Lozoyuela, por el que dejaremos la Nacional para seguir por la M-604. Continuamos por ella, cruzaremos el río Lozoya por el puente Tabeada y continuamos hasta ver el viaducto. Pasamos bajo él por un pequeño túnel y enseguida nos desviamos a la derecha por la M-634 hasta llegar a Gargantilla de Lozoya. Desde aquí tomamos la carretera M-634 que nos llevará directos a Pinilla de Buitrago.



DONDE COMER Y DORMIR

Carne a la brasa. Restaurante parrilla Harpo Groucho. Pinilla de Buitrago. Fuente: Tripadvisor

Viajar y descubrir la Sierra Norte de Madrid y degustar la gastronomía serrana, con sabor a tradición, y a productos de la tierra, condimentada de costumbres, tradiciones, paisajes, olores y sabores, será una experiencia inolvidable para tu paladar. Conocerás así, las raíces que envuelven nuestras tradiciones, compartiendo los sabores que, generación tras generación, han conseguido mantenerse intactos.


La oferta de alojamientos turísticos no es muy amplia, pero los que existen en esta localidad de la Sierra Norte de Madrid, a parte de ser bastantes económicos, cuentan con una calidad excelente, encontrándose en posiciones privilegiadas en plena naturaleza.


En esta ocasión nosotros nos quedamos a dormir muy cerca del embalse de Riosequillo, en un parking que hay justo antes de entrar  en la zona no apta para personas no autorizadas. Es un lugar encantador, muy tranquilo y solitario. Hasta aquí solo llegan algunos pescadores que pasan el rato haciendo lo que más le gusta.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO


CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


OTROS DATOS DE INTERÉS

Índice IBP: 39
Dificultad: Fácil
Sendero señalizado: No
Época recomendable: Todo el año
Puntos de agua potable: Nos podemos encontrar con alguna fuente, pero sus aguas están sin tratar. Hay fuentes públicas, tiendas y bares en Pinilla de Buitrago y Villavieja del Lozoya donde poder conseguir agua.
Sugerencias: Hay que extremar la precaución en los tramos de carretera, ya que algunos metros lo haremos por las mismas. Llevar en una mochila agua y comida energética. Utilizar ropa y calzado adecuados, dependiendo de la época elegida. Deja la basura en los contenedores. Respeta la fauna salvaje, el ganado, la vegetación y el patrimonio. Si vas en verano no te olvides de protección solar, (gorra, gafas y protección para la piel).
Cartografía: IGN Villavieja del Lozoya hoja 458 - IV E:1:25000
                       IGN Lozoya hoja 484 - I E: 1:25.000
                       IGN Buitrago del Lozoya hoja 484 - II E: 1:25.000
Enlaces de interés: Ayuntamiento de Gargantilla de Lozoya (web oficial)
                                   Sierra Norte de Madrid (Web oficial)
                                   Villavieja del Lozoya, Los Tercios y La Trinidad (Blog Wordpress)
                                   Tour virtual por Pinilla de Buitrago (Turismo Gargantilla)
                                   Empresas de actividades turísticas y multiaventuras (Turismo Gargantilla)
                                   Más información de la ruta (Wikiloc)
                                   Descargate el track para GPS (archivo GPX)
                                   Descargate el recorrido para Google Earth (archivo KML)

EL ITINERARIO

Desde donde tenemos aparcado nuestro vehículo (PUNTO DE PARTIDA), saldremos por la calle Buitrago tomando dirección hacia el pueblo de Pinilla de Buitrago. Este trayecto, si queremos, lo podemos hacer por un pequeño sendero que va paralelo al arroyo de Pinilla, evitándonos de esta forma transitar por la pista que nos acercaría hasta la población.



Seguimos acercándonos a Pinilla de Buitrago, pasando por delante del cementerio, que nos quedará a nuestra izquierda. A los escasos 200 metros, desde la entrada al cementerio, tendremos que girar a la derecha y pasar sobre el pequeño puente que salva el arroyo de Pinilla. Tras el puente, avanzamos por esta pista, que se encuentra en buenas condiciones, unos 180 metros para tomar en la bifurcación el ramal que nos sale a la izquierda.



Avanzamos por esta pista, sin mayores complicaciones, hasta que a los 900 metros sorteamos un paso canadiense que evita que el ganado que hay en la zona se desplace. Seguimos por la pista principal, dejando pasar los accesos que puedan darse tanto a derecha como a izquierda, hasta que de nuevo volvemos a pasar por otra puerta cancela. Esta puerta la dejaremos tal y como nos la encontremos. Si está abierta, la dejaremos abierta, pero si está cerrada, pues evidentemente la dejaremos cerrada.



Todo este trayecto transcurre entre muretes de piedra que delimitan las fincas colindantes, donde es muy habitual observar la ganadería que abunda por esta zona. En muchos puntos del camino observaremos los postes indicativos que nos señala que estamos atravesando una vía pecuaria. Seguimos disfrutando de la tranquilidad del entorno hasta que pasada una pequeña explotación ganadera llegamos a una pequeña área de descanso o descansadero, donde aprovechamos para descansar y tomarnos algo antes de continuar con nuestra excursión.






En todo el recorrido que llevamos realizado pasamos junto a numerosos rodeos. Estos rodeos son un conjunto de linares y huertos que se riegan con el agua de las regueras. El linueso (semilla) se sembraba en las mejores tierras, que luego tomaron el nombre de linares. La siembra se realizaba alternando un año de lino y otro de trigo y, en tierras de inferior calidad, un año de lino, otro de trigo y otro de centeno. 
El lino es una planta de unos setenta centímetros, con flores pequeñas azules, que producen un olor agradable, cuya siembra tenía lugar en primavera y se regaba para conseguir su total desarrollo. Llegando a la madurez se arrancaba y se ataba en "mañas" (gavillas), trasportándolo a la entrada de las viviendas donde se el extraía la semilla a fuerza de golpes con un mazo de madera. Hecho este trabajo, estaba listo para ser empozado en el arroyo de las pozas. En la actualidad sólo unos pocos linares se aprovechan, dejando algunos campos para sembrar hortalizas, legumbres y patatas. El resto de campos y prados se utiliza para que paste el ganado.


Reanudamos la marcha y enseguida cruzamos el arroyo de Riosequillo, hasta que poco a poco nos vamos introduciendo en Villavieja del Lozoya, primero por una pista con firme de gravilla muy bien conservada y al final por un camino hormigonado, que desemboca en el antiguo lavadero del pueblo. En este tramo de sendero nos encontraremos varios paneles informativos donde se nos explica elementos fundamentales de la vida cotidiana de los pueblos. Que por cierto son muy interesantes de tener en cuenta y detenerse a contemplar y admirar dichos elementos.


La construcción actual data de mediados del siglo XX, aunque ha sido remozada en el año 2009. Es de una sola planta y recoge el agua encauzada de una de las reguera madre. Dispone de un amplio pilón rodeado de piedras inclinadas para facilitar el lavado de la ropa. Anteriormente a este edificio, en este mismo lugar, existía un pilón natural sobre la reguera madre con losas de piedra. Esta zona era utilizada tanto para lavar  la ropa como para fregar los utensilios de cocinar, o para limpiar los nabos y refrescar la leche.
La ropa se lavaba con el jabón que se hacía en casa con aceite usado y sebo. La ropa blanca, una vez enjabonada, se ponía al sol para recuperar su color, a este proceso se le denominaba "sacar al ojo". El lavadero era el lugar de encuentro, donde las mujeres comentaban y hablaban sobre lo que ocurría diariamente en el pueblo. Actualmente se utiliza como espacio de exposiciones.




Ya estamos en el pueblo propiamente dicho, ahora continuamos por la calle del Barco, hasta la confluencia con la calle del Pino. En este punto torcemos a la izquierda y salimos a la Plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento de Villavieja del Lozoya. Pasamos por la puerta del Ayuntamiento y continuamos por la Calle Real hasta que esta choca con la carretera M-634.



Ahora torcemos a la derecha y descendemos unos 70 metros para tomar una pista que parte a mano izquierda y, que va paralela a la M-634. En este punto no tomar el sendero descendente que se dirige hacia el arroyo de la Trinidad.
Seguimos la pequeña pista hasta que se llega de nuevo a la carretera, a la altura de una curva pronunciada a la izquierda. Nosotros la atravesamos y continuamos nuestro camino por la pista que tenemos enfrente.



Avanzamos por esta pista sin ninguna dificultad, disfrutando del paisaje que se nos presenta y bordeando de forma paralela una gran finca que tenemos a nuestra izquierda. Tras sobrepasar los prados de esta gran finca, dejamos la pista principal y nos introducimos tomando hacia la izquierda, una pequeña apertura en el muro y que normalmente está cerrada con un somier a modo de puerta. En este tramo que vamos ahora a seguir, lo mejor y más fiable, es tirar de GPS y track, ya que andaremos monte a través sin caminos ni sendas que nos guíen, hasta llegar a la Espadaña de La Trinidad.




La ermita de La Trinidad es una construcción de origen medieval situada al sur del término municipal, de la cual sólo se conserva su airosa espadaña. Se trata de una espadaña mocha, sin friso, construida de piedra y argamasa a base de cal y arena, con algunos ladrillos en sus dos amplias troneras para colocar las campanas. También se conserva la puerta de la ermita en la parte inferior de la espadaña, construida con un arco de medio punto. La ermita era muy frecuentada por los pueblos vecinos, en la que se hacía misa los domingos de cuaresma y algún que otro día. En tiempos de sequía se iba a ella en procesión para pedir por las ansiadas y necesarias lluvias. 
Como no podía ser de otra manera, en la parte superior de la espadaña anidan las cigüeñas y en las proximidades existe una importante colonia de cigüeñas sobre una fresneda.
A muy pocos metros, o sea, muy cerca, existen los restos de la casa del "Ermitaño"




Continuamos con nuestro GPS en la mano ya que no tenemos un sendero bien definido y que se pueda seguir, más bien volveremos a transitar por monte a través hasta que lleguemos al "Puente de Cal y Canto".



El puente de Cal y Canto data del siglo XVI, construido en el año 1579 para sustituir a otro más antiguo que existía en este lugar construido en madera. El consejo de Buitrago, sin consultar a los otros 32 pueblos del señorío, construyó el puente sobre el arroyo de La Trinidad. Este puente era el paso de un camino muy transitado para ir a Valladolid, Segovia, Pedraza y acceder a una muy devota ermita de la Trinidad. Se trata de un puente de pequeñas dimensiones, de un solo ojo de medio punto y construido con sillares de piedra. La pavimentación original consistía en lajas de piedra de considerables dimensiones. En la actualidad el puente divide los términos municipales de Buitrago y Villavieja del Lozoya.



Tras disfrutar del entorno y la historia, retrocedemos un poco y tomando dirección Oeste, comenzamos a subir una pequeña cuesta que enseguida nos deja de nuevo en la pista principal. Según avanzamos, nos encontraremos con varios desvíos que parten a la derecha. Nosotros, en el segundo de ellos, giraremos a la izquierda, volviendo a cruzar a los pocos metros el arroyo de Riosequillo.


Sin mayor dificultad, seguimos el sendero principal, donde nos encontraremos en un lateral del camino el cartel que nos explica la historia de la espadaña de la ermita de la Trinidad, y un poco más adelante otro cartel nos culturiza  sobre los tercios de la Trinidad.



Seguimos avanzando, y tirando de track, ya que en este tramo del camino nos encontraremos con muchos cruces de senderos y pistas, que puede ser problemático describir, ya que son muchos cambios a derecha e izquierda. Pero por tónica general, seguiremos pistas principales, y siempre paralelos al embalse de Riosequillo, hasta que en un momento determinado nos salimos de la pista principal  para tomar otro camino alternativo, que nos acerca a la cola del embalse donde desemboca el arrollo de Pinilla.






Todo este último tramo de sendero vamos paralelos a la orilla de embalse, donde se nos presentan bonitas estampas y parajes únicos, donde disfrutaremos mucho del entorno. 



A la altura del arroyo de Pinilla, tendremos que seguir su curso, río arriba por la orilla derecha según avanzamos, hasta que nos encontramos con un puente rudimentario y bastante antiguo que separa las dos orillas del arroyo.




Cruzamos y subimos una pequeña cuesta. al otro lado torcemos a la izquierda y en poco menos de 100 metros estamos de nuevo en el punto donde hemos dejado nuestro vehículo, dando por concluida así esta bonita, cultural y entretenida ruta por Pinilla de Buitrago y Villavieja del Lozoya.

Los excursionistas

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Es una ruta muy bonita y poco conocida. Elegimos un día muy frío para realizarla, pero nos encantó el entorno. Un saludo y gracias.

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