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Ruta por el barranco de Patones

Inicio del sendero de El Barranco de Patones.
La senda ecológica del Barranco conecta, a través de un espectacular sendero que discurre encajado en un angosto barranco, los dos núcleos en los que se divide Patones: Patones de Abajo, de reciente creación (fundado a mediados del siglo XX), ubicado en la vega del Jarama y Patones de Arriba, con origen en el siglo XVI, y cuyo casco urbano, de enorme valor cultural y arquitectónico, fue declarado


EL BARRANCO DE PATONES

PR-M 14 SENDA ECOLÓGICA
PATONES (Madrid)



La senda ecológica del Barranco conecta, a través de un espectacular sendero que discurre encajado en un angosto barranco, los dos núcleos en los que se divide Patones: Patones de Abajo, de reciente creación (fundado a mediados del siglo XX), ubicado en la vega del Jarama y Patones de Arriba, con origen en el siglo XVI, y cuyo casco urbano, de enorme valor cultural y arquitectónico, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1999.
La senda del Barranco es un breve itinerario, que nos conduce, tras atravesar el impresionante barranco que ha labrado el arroyo de Patones, al acogedor y bellísimo casco urbano de Patones de Arriba. Se trata de una ruta de unos 800 metros de longitud, en la que podremos disfrutar del llamativo paisaje de Patones, de su valiosa y variada geología así como de multitud de especies de flora y fauna que habitan el entorno.

Fuente: Panel informativo al inicio del itinerario 

COMO LLEGAR

En 1555 Patones de Arriba ya existía, tenía 7 vecinos, y era dependiente de Uceda. Hubo reyes del pueblo hasta 1750, en donde se pidió que empezara a haber alcalde. Hoy en día es uno de los destinos rurales preferidos por los madrileños.


DONDE DORMIR Y COMER

Ya que Patones está cerca de casa, no describimos ningún lugar perfecto para dormir. Esta excursión la hacemos en un solo día, pero dejamos algunos enlaces interesantes. Para comer en la zona, nosotros siempre elegimos el Bar Manolo, porque el trato es muy familiar y los platos económicos y estupendos.
Bar Manolo (Patones de Abajo). Foto propiedad de Climb Motion (http://climbmotion.blogspot.com.es/)


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO
Plano del itinerario. Fuente: Panel indicativo al inicio del recorrido
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS 

Tipo de recorrido: Ida y vuelta
Distancia: 3 Km
Duración: 3 horas contando paradas y visita a la cueva del Aire
Desnivel: 50 metros
Dificultad: Baja
Puntos de agua potable: Existe alguna fuente en Patones de Abajo y de Arriba. Se puede adquirir agua en cualquier establecimiento de los municipios.
Sugerencias: Tener calma y paciencia; Patones de Arriba se masifica en fines de semana. Si te introduces en la cueva del Aire, lleva un casco con una buena luz, más otra luz de repuesto. Cuidado con los cambios de nivel si vas con niños. Llevar agua y algo de comida.
Cartografía: IGN Buitrago del Lozoya hoja nº 484 E: 1:50000
Enlaces de interés: Para saber más sobre Patones
                                   Historia y Leyenda de Patones
                                   Cueva del Aire o de La Teja

Cuando lleguemos a Patones de Abajo, seguiremos por la carretera principal hasta la mitad del pueblo, aquí arranca a la izquierda la carreterilla  que nos conduce hacia Patones de Arriba. Esta carretera la recorreremos 400 metros, justo antes de una curva a la izquierda, y frente a los frontones giraremos a la derecha por una pequeña pista de tierra que nos deja en un estupendo aparcamiento y comienzo de la ruta.
Aparcamiento y comienzo de la ruta
En el fondo del aparcamiento arranca el sendero que nos introduce poco a poco en el barranco de Patones, para culminar en el pueblo de Patones de Arriba. A unos 200 metros del punto en el que nos encontramos, hallaremos la primera de varias infraestructuras hidráulicas que nos acompañaran en nuestro recorrido.
Tramo del recorrido

Acueducto del Canal del Atazar
Este imponente acueducto es el Canal del Atazar, construido por el Canal de Isabel II, para conducir el agua desde el embalse de El Atazar hasta la gran urbe de Madrid, en un itinerario de nada menos que 60 kilómetros.
Pasado este, continuaremos caminando en paralelo al arroyo de Patones, que durante los meses de mayores lluvias lleva abundante agua. En esta zona donde disfrutaremos en todo su esplendor, de la flora y vegetación propias de estos terrenos de naturaleza caliza. Vistosas especies vegetales, como la aulaga, la retama, el espino negro, el espliego, el tomillo o el esparto, salpican ambas laderas del barranco, obsequiándonos durante la primavera con sus inconfundibles aromas y colores.
El sendero sigue

Las calizas del barranco

Otra vista del trayecto
Un pelin más adelante nos encontraremos, a mano derecha, la explanada donde se encuentra la Cueva del Aire (llamada así por el sonido que se escucha en su interior cuando sopla viento por el barranco). Este es un lugar idóneo para contemplar y admirar el paisaje pizarroso y calizo que nos rodea.
Explanada donde se encuentra la cueva del Aire. Lugar idóneo para comprender el paisaje calizo que nos rodea

....... Las oscuras pizarras, unas de las rocas más antiguas de Madrid
Las pizarras, rocas oscuras de inconfundible aspecto, dominan el paisaje a partir de Patones de Arriba. como veremos más adelante, serán precisamente estas pizarras los materiales constructivos más empleados en Patones de Arriba, tanto en las viviendas como en las construcciones ganaderas que rodean el pueblo, de ahí el color oscuro de las edificaciones que tan bien se integran en el paisaje.

....... Las calizas, rocas más jovenes y blandas
El barranco que estamos atravesando, sin embargo, tiene un origen y unas características bien distintas. Nos encontramos en una zona de rocas calizas, de tipo sedimentario, empleadas también en la construcción, sobre todo, en Patones de Abajo, de ahí que sus edificaciones tengan un color más claro. Estas rocas, más recientes (de finales del cretácico, hace unos 65 millones de años), se originaron tras depositarse distintos materiales en el fondo del mar. Estas capas de calizas fueron después plegadas y fracturadas, y hoy aparecen solamente, en toda la Comunidad de Madrid, en unas pocas estrechas franjas (afloramientos) a lo largo de la Sierra de Guadarrama; una de ellas, en el lugar donde nos ubicamos.

En este punto, a mano derecha, y colgada a varios metros del suelo, nos encontramos la cueva del Aire, pequeña cavidad caliza habitada desde el Neolítico, actualmente utilizada para la práctica de la espeleología. Esta cueva cuenta con 218 metros de galerías y se encuentra dentro de una zona calificada de Bien de Interés Cultural por su importancia arqueológica: Las Calerizas.
Entrada a la Cueva del Aire o de la Teja.
Nosotros aprovechamos el momento para cambiarnos de indumentaria y visitar espeleológicamente la cavidad, así le damos más emoción, con un alto grado de aventura, a nuestros pequeños.
Preparándonos para entrar a la cueva

 Toda la información sobre la cavidad, incluyendo la topografía, se encuentra descrita en enlaces de interés, dentro del apartado características técnicas de la ruta.

Grito de guerra antes de adentrarnos en lo desconocido

Las galerías de la cavidad

Todos atentos a las indicaciones
Después de disfrutar el paseo subterráneo, continuaremos en suave ascenso, y siempre a la vera del arroyo de Patones, que con el paso del tiempo ha excavado y erosionado la roca caliza, de origen sedimentario, formando este espectacular barranco.
Después de salir de la cueva continuamos subiendo un poquito

Un pequeño descanso antes de continuar
Seguimos avanzando por el último tramo de la senda que discurre por la carretera que asciende a Patones de Arriba. Justo en este punto observaremos otra de las infraestructuras hidráulicas del Canal de Isabel II, las llamativas conducciones del Canal de Jarama.
Llegando a la carretera que nos conduce a Patones de Arriba. Instalaciones del Canal de Isabel II. El Canal del Jarama
Contemplamos ya cerca, en esta parte final del itinerario el casco urbano de Patones de Arriba, inmejorable ejemplo de arquitectura negra, tradicional en la zona, donde las viviendas y construcciones ganaderas, algunas con cientos de años de antigüedad, se integran a la perfección en el paisaje rural de nuestro municipio. Además, existen numerosos establecimientos en los que degustar la maravillosa cocina serrana y comprar objetos artesanos.
Ya podemos ver Patones de Arriba

Entrando en el pueblo

Mercadillo artesanal que se instala todos los fines de semana a la entrada de Patones de Arriba
Desde este punto, (la entrada al pueblo de Patones de Arriba), parten también otras interesantes rutas, que nos permitirán descubrir valiosos y atractivos enclaves dentro del municipio de Patones, a través de la red de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid: La ruta de Las Calerizas, la ruta del Paisaje Patonero y Ruta por el interior de Patones: Descubre y siente Patones.
Nosotros nos decantamos por descubrir la senda denominada "Descubre y siente Patones".

DESCUBRE Y SIENTE PATONES
ITINERARIO TURÍSTICO CULTURAL DE PATONES DE ARRIBA

El itinerario está perfectamente señalizado y descrito con carteles informativos desde la entrada al casco urbano. No existe ninguna dificultad en seguir las indicaciones y disfrutar de este maravilloso rincón madrileño.
.............A través de este breve pero fascinante recorrido, que dura alrededor de una hora, podréis descubrir algunos de los lugares y rincones más emblemáticos del casco urbano de Patones de Arriba, verdadera joya de la llamada arquitectura negra, que conserva íntegra su esencia rural y sus incalculables valores culturales y etnográficos.
Os proponemos adentraros en un viaje en el tiempo, en el que descubriréis las formas de vida y el patrimonio cultural de nuestro pueblo, descifraréis los secretos que esconden las antiguas construcciones patoneras, y os sorprenderéis con las ancestrales costumbres del municipio, muchas de ellas todavía vigentes........





PATONES, UN PUEBLO CON MUCHA HISTORIA

Se piensa que Patones de Arriba pudo tener su origen en un antiguo poblado ganadero, fundado en el siglo XVI. Son muchas las anécdotas y las curiosidades históricas con las que cuenta Patones. Entre ellas, una de las más conocidas es la leyenda del Rey de Patones, durante varios siglos Patones contó con la figura de un rey propio, que era en realidad una especie de alcalde o juez de paz, un anciano que administraba justicia entre los vecinos.
Durante siglos la principal actividades económica y la más antigua seña de identidad de la localidad fue la ganadería, complementada con la agricultura. la vida en el pueblo era sencilla, y a la par dura, por las condiciones orográficas del municipio.
A principios del siglo XX, en Patones no había clases sociales. Un dato sin duda curioso y que demuestra esto, es la adquisición en 1908 por parte de los vecinos, a partes iguales y en comunidad (régimen de pro indiviso), de los montes que llamarían de los terrenos de compra.
A pesar de su larga trayectoria histórica, Patones de Arriba fue prácticamente abandonada a mediados del siglo XX, cuando se fundó Patones de Abajo y la mayoría de los vecinos abandonaron la vida de Patones de Arriba, por ser más dura, para asentarse en el nuevo Patones, donde la vida era más facil.
Hoy en día, gracias en parte a la merecida declaración como Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórcio de Patones de Arriba (1999), el casco urbano acoge de nuevo a un buen número de vecinos, dedicados a la actividad hostelera y turística, convirtiendo este municipio en la cuna del turismo rural de la Comunidad de Madrid.




UNA PANADERÍA EN CADA CASA

Los antiguos Hornos, son uno de los elementos más característicos de la arquitectura tradicional de Patones, junto con las eras, los arrenes o los antiguos finados. Los hornos se utilizaban, sobre todo, para cocer el par, que era el alimento básico en las familias patoneras. Las hogazas eran por lo general de harina de trigo, que se cultivaba en la Vega del Jarama, aunque en épocas de escasez recuerdan los mayores del municipio que también se hacía pan de centeno, cereal de poco rendimiento, que se cultivaba en las zonas más abruptas y sobe suelos de pizarra.
También surgían de estos hornos especialidades gastronómicas de esta zona de la sierra, como los afamadas corderos o cabritos lechales castellanos o distintos tipos de bollos tradicionales, como la tarta de chicharrones, confeccionada entre dos capas de harina amasada.


ERAS, DONDE SE SEPARABA EL GRANO DE LA PAJA
LAS COCHIQUERAS: UN HOGAR EXCLUSIVO PARA LOS CERDOS
BODEGAS EN FORMA DE CUEVAS

En las eras se limpiaba y separaba la paja del grano de las cosechas de cereal y de leguminosas. En Patones, los cultivos estaban distribuidos por zonas. En las vegas y campiñas del río Jarama se cultivaban cereales, como el trigo, la cebada y la avena, mientras que el centeno se cultivaba en las sierras pizarrosas; por su parte, en las vegas también se cultivaban leguminosas, como los garbanzos, lentejas y almortas.
La separación del grano y de la paja se hacía mediante las labores de trilla y aventado de la mies, que es el cereal maduro, y que era acarreada hasta aquí en lomos de burros o mulas. La mies, primero era trillada (desgranar las espigas con el pisoteo de las mulas, que arrastran el trillo) y posteriormente aventado (lanzado al aire para que el viento separe el grano de la paja, que era arrastrada por el aire). De la mies se aprovechaba todo; por un lado, el grano para hacer pan y harina, y por otro, la paja para el forraje de los animales y cama de los mismos.




En Patones, como en muchos otros pueblos, el cerdo (o cochino) era una de la piezas fundamentales y más apreciadas. la mayoría de las familias tenían uno o dos cerdos, algunas de ellas, tenían los cochinos en la propia vivienda; sin embargo otras, que no disponían de sitio en casa, realizaron a las afuera del pueblo unas cuevas de pequeñas dimensiones, excavadas en la roca caliza y con un cerramiento a base de pizarras para guardar a los cochinos, llamadas cochiqueras.

Los viñedos de Patones se han encontrado siempre en la vega, sobre todo en las laderas que se forman a la salida de los barrancos, y aún hoy se siguen cultivando y cuidando con esmero en estos mismos lugares.
Después de la vendimia, la uva se subía barranco arriba, a lomos de caballería, hasta las cocederos y las bodegas. Muchas de estas bodegas se excavaban en las cuestas calizas.






Ya por último nos queda regresar a nuestro vehículo y trasladarnos hasta el Bar Manolo. donde nos comeremos unos buenos bocatas acompañados de unas estupendas jarritas de cerveza fría...... uuuuufffffff







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