Excursión por la batería de costa de Cabo Tiñoso

Las baterías de Costa que aquí veremos, son unas fortificaciones españolas de soporte de artillería costera situada en Cabo Tiñoso, dentro del término municipal de Cartagena (Región de Murcia), y más concretamente en la diputación de Perín. Fue declarada Bien de interés Cultrual el 7 de agosto de 1997. La batería fue construida y artillada entre 1933 y 1936 según se proyectó en el año 1926, durante el programa de dotación de un cinturón defensivo a la estratégica plaza de Cartagena por la 


EXCURSIÓN POR LAS BATERÍAS  DE CABO TIÑOSO

PARQUE REGIONAL DE LA MUELA, CABO TIÑOSO Y ROLDAN
CAMPILLO DE ADENTRO (Murcia)
Una de las baterías de costa de Cabo Tiñoso

Las baterías de Costa que aquí veremos, son unas fortificaciones españolas de soporte de artillería costera situada en Cabo Tiñoso, dentro del término municipal de Cartagena (Región de Murcia), y más concretamente en la diputación de Perín. Fue declarada Bien de interés Cultrual el 7 de agosto de 1997.
La batería fue construida y artillada entre 1933 y 1936 según se proyectó en el año 1926, durante el programa de dotación de un cinturón defensivo a la estratégica plaza de Cartagena por la dictadura de Primo de Rivera. Castillitos fue dotada con dos cañones de costa de la empresa británica Vickers-Armstrong, del modelo 38, 1/45 cm (quince pulgadas). Estas piezas tenían la potencia suficiente como para disparar un proyectil de casi una tonelada a 35 kilómetros.
Su labor era proteger la entrada a la bahía de Cartagena junto a su gemela la Batería de Cenizas sita en el Cabo Negrete, en un fuego cruzado que impidiese la entrada de elementos hostiles. Durante la guerra civil Española realizó una descarga contra la flota del bando sublevado en abril de 1937, si bien la presencia de las fortificaciones que rodeaban la ciudad bastó para amedrentar a las naves rebeldes.
Terminada la contienda, en 1942 se le añadio una nueva dirección de tiro y se estudió apoyarla con telémetros y grafómetros colocados estratégicamente, si bien finalmente se desistió. Permaneció en servicio hasta 1994, cuando se procedió a la ampliación del Plan Norte, que buscaba un mayor aprovechamiento de los recursos de las Fuerzas Armadas. Desde entonces la batería se vio abandonada y víctima de un progresivo deterioro, con sus cañones inutilizados, hasta que en 2009 el Ministerio de Medio Ambiente decidió hacer una inversión con la que se restauró la fortificación y se hizo visitable.

COMO LLEGAR

Cuando lleguemos a Cartagena tendremos que tomar la E-16 dirección a la Azohía. En el km 12,700  de esta carretera, tendremos que desviarnos a la izquirda por la E-23 hacia el caserío de Campillo de Adentro. Pasado el caserío, la carretera ascenderá unos 8 kilómetros y, ahí, encontraremos el lugar donde dejar nuestro vehículo.

DONDE DORMIR Y COMER

Esta es una zona alejada de núcleos urbanos, (el más cercano es Campillo de Adentro, donde hay un bar, pero las posibilidades de comer son escasas). Así que lo mejor es llevarnos nuestras propias provisiones si tenemos pensado pasar una o dos noches en esta bonita zona.
Capilla (ermita), Bar, restaurante y tienda Campillo donde se puede comer o comprar algo de comida y bebida 


Para dormir, nosotros elegimos el parking que hay a la entrada del complejo militar de Castillitos, en la explanada que queda más arriba.


Explanada del 2º parking donde pasamos la noche

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Plano detallado de las baterías de costa. Fuente: cartel indicativo al inicio del itinerario
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS 

Tipo de recorrido: Circular, visitando varias instalaciones militares.
Distancia: 4 kilómetros
Duración: 5 horas. Se puede alargar más si nos entretenemos en mirar todo concienzudamente
Desnivel: 100 metros
Dificultad: Fácil
Puntos de agua potable: No hay, ni existe, ninguna fuente.
Sugerencias: Llevar consigo agua y comida para todo el tiempo que se permanezca aquí, no hay donde coger ni comprar. Utilizar protección solar en los meses de más calor. Utilizar calzado cómodo y unos prismáticos. Echar en la mochila una linterna, muy útil para visitar los túneles. Extremar la precaución en los acantilados, en las instalaciones y dentro de los túneles.
Cartografía: IGN Cartagena hoja 977 E: 1:50000
Enlaces de interés: Las baterías de Cabo Tiñoso
                            
Desde el aparcamiento superior, bajamos una pequeña rampa empedrada, o unas escaleras que se encuentran al fondo del mismo, hasta el nivel inferior, aquí giramos a la izquierda y tomaremos como destino la batería del Atalayón, la más elevada de las tres posiciones y también la que está en peor estado de conservación: casi en ruinas. Subimos por un camino de tierra hasta los edificios, muchos de ellos derruidos, solo queda uno medio en pie, que es el edificio donde se encontraban las baterías antiaéreas. Lo curioso es que no es una edificación simple, es de estilo Neoclásico con columnas exteriores. 

Inicio de la subida a la batería del Atalayón. Al final de las escaleras se encuentra el aparcamiento
Tramo de pista que nos lleva a la batería
Cabo Tiñoso
Tramo de la aproximación
Subiremos por la pista contemplando magníficas vistas de todo nuestro alrededor. En un punto de la subida, antes de llegar, nos encontramos con un bonito rincón, un cortado con un impresionantes acantilado, donde unos bancos nos ayudaran a recuperar fuerzas para continuar la subida.

Tramo de pista. Lo mejor para protegernos del tórrido sol, un paraguas.
Entrando a el Atalayón
Dependencia de oficiales
Garita de vigilancia
Edificios centrales del Atalayón. Aqui se  encuentran los almacenes,  talleres y donde estaban los repuestos.
Más edificios de la batería
Lugar donde se ubicaban las baterías antiaéreas. Dentro del despliegue antiaéreo del Plan de Defensa de 1926 se contemplaba la construcción de, ente otras, la batería de El Atalayón, para dar protección a las otras dos unidades de Cabo Tiñoso (Castillitos y El Jorel). El 20 de mayo de 1993, el General Jefe de la Región Militar de Levante ordenaba la disolución de todas las baterías de costa de Cartagena, debido al nuevo planteamiento de la política española de seguridad y defensa. La batería de El Atalayón, de estilo Neoclásico, se sitúa en el cerro de La Picadura, a unos 400 metros sobre el nivel del mar. Esta posición de privilegio permite tener desde esta batería una visión de conjunto de toda la finca.
Cañones antiaéreos del Atalayón.  Foto propiedad de Agoniz y AFORCA. Fuente: Viventia
Desde lo más alto tenemos unas vistas privilegiadas de toda la costa de Cartagena y Mazarrón: Puerto Escombreras, Cala Salitrona, Cala Abierta, Cala Cerrada y Cabo Cope. Una vez disfrutado del paisaje tendremos que retroceder, por el mismo camino, hasta el inicio del recorrido.
Desde nuestro vehículo bajamos hasta la siguiente parada: La batería de Castillitos, quizás la  más conocida, visitada y fotografiada de las tres, ya que está cerca del aparcamiento y no hay que subir ni bajar mucho, y también por sus impresionantes cañones Vickers.
Camino  hacia la batería de Castillitos
Vistas desde el acceso
Pasamos al lado de unas construcciones con un pequeño túnel que da a los acantilados, teniendo estas instalaciones toda la pinta de haber sido en otro tiempo unas letrinas y así llegamos al puesto de control, acercándonos a la batería.
Garita que protege el acceso al acuertalamiento. Al  fondo la batería de la que venimos, El Atalayón
Conforme vas acencándote, pasas al lado de un edificio destinado a guardar diferentes utensilios. Después llegas a la fachada del castillo, con varias puertas, dos de ellas van a la zona de los dos cañones Vickers de calibre 38,1. Cuando llegas arriba y ves la bestialidad de cañón, te quedas sorprendido por el tamaño del mismo.


Dependencias principales en Castillitos
Aquí se puede uno perder todo lo que se quiera.  Podemos visitar las instalaciones, pabellones, almacenes, talleres, dirección de tiro,  los cañones Vickers y sus entrañas, túneles, pasadizos, etc.... Un sin fin de posibilidades, que nos llenarán de aventura en esta estupenda salida.
Silueta de barcos de distintos paises. En los puestos de mando de los Vickers, se encuentran  pintadas en las paredes las siluetas de distintas clases de barcos y nacionalidades.

Uno de los cañones Vickers. Estos cañones de 381/45 lograban un alcance próximo a los 42 kilómetros, lanzando un proyectil de acero perforante de 885 kilogramos con una carga de 18 kg de TNT. Se tratan de unas armas enormes, altamente mecanizadas y ocultas bajo tierra en grandes salas y galerías que conforman sus accesos, salas de motores, sistemas elevadores, cámaras de municionamiento o almacenes. Para su funcionamiento eran necesarios de 15 a 20 sirvientes. 

Pasadizo que nos lleva a las entraña de los cañones
Hacia el calculador de tiro
Túnel que nos lleva a los acantilados
Los dos cañones Vickers con sus respectivos  puestos de mando
El super cañon Vicker de calibre 38,1
Vistas de la costa de Cartagena desde una de las troneras del complejo
Después de visitar Castillitos, seguimos bajando hasta la batería de El Jorel. Esta batería se empezó a construir en el 29 y fue la primera que se terminó. Su nombre se debe a que los pescadores de la zona habían marcado en el cabo una señal para la pesca del jorel.
En esta batería se instalaron cuatro cañones de 15,24 cm que tenían un alcance de poco más de 20 kilómetros, cubriendo con otras tres baterías desde La Azhohía hasta Cabo de Palos. Junto a cada cañón se encuentra un ascensor por el que iban subiendo los obuses para cargarlos.
Camino que nos lleva a El Jorel. Al fondo la batería
Instalaciones de El Jorel
Más instalaciones
Parte superior del sistema de recarga de los cañones Vickers de 15,2
Uno de los cañones Vickers de 15,2 cm
Parte inferior del sistema de recarga de los cañones
Cuando hayamos terminado de disfrutar de este lugar, retrocederemos un poco para seguiremos bajando; esta vez por una senda a la izquierda que nos lleva al puesto de mando. Este tramo de sendero, está acondicionado, y en algunos puntos es espectacular, ya que pasaremos por algún que otro túnel, la V gigante y un sin fin de rinconcitos dignos de ser vistos....... Hemos  de deciros que, en esta parte, merece mucho la pena perder algo de tiempo y visitar todos sus rincones.
Sendero que nos lleva al Puesto de Mando y punta de Cabo Tiñoso
Túnel que atraviesa la montaña
Otro tramo del sendero
La gran V
Dependencias 
Final de Cabo Tiñoso. Detrás de la peña y donde la carretera  acaba, se sitúa el faro del Cabo.
Desde aquí, ya solo nos queda volver por el mismo camino hasta nuestro vehículo. Antes de llegar al coche nos detendremos en el puesto general de mando, que se encuentra entre las baterías de El Jorel y Castillitos. Merece mucho la pena detenerse un ratin y disfrutar de las vistas.
Vistas de El  Jorel desde el puesto de mando
Vistas de Castillitos  con su Vickers, y al fondo a la izquierda El Atalayón
Disfrutando de las vistas desde el puesto de mando general
Otra vista del Vickers y encima El Atalayón
Final de nuestra aventura
Camino de regreso
Ya casi llegando a Campillo de Adentro, nos encontramos con la batería de Loma Larga, pegada a la carretera E-23 que une Campillo con Castillitos. Esta batería poseía 4 cañones con un depósito de municiones excavado en la montaña. Fue artillada en 1935 con 4 obuses de 240/16, con un alcance de 11320 metros. Su misión era la defensa ante posibles desembarcos en las playas de La Azohía, Isla Plana y San Ginés. Fue desartillada en el año 1940, llevándose sus cañones hasta Ceuta, para la protección de esta villa.
Acuartelamiento de Loma Larma. En el año 1943, en las cercanías de esta batería (Loma Larga), junto a la rambla y cercano a la población de Campillo, fue construido un acuartelamiento que servía de alojamiento a las tropas de las tres baterías de Cabo Tiñoso. Dicho cuartel, que tenía una superficie de más de 60000 metros cuadrados y acondicionado para una unidad del tipo batallón, no fue nunca utilizado y fue subastado en el año 1964


3 comentarios:

  1. Me traen gratos recuerdos el poder contemplar, todos esos rincones así como las piezas del 38,1 y del 15,24. El por qué, sencillamente porque estuve al cargo de la Batería Jorel, los 3 últimos meses del 75 y enero del 76, como oficial, pues era Alférez de Artillería de Costa. Me dá mucha pena ver el estado actual, pues todo ello, forma parte de una Historia, que muchos tuvimos la oportunidad de contribuir a llevarla acabo.

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  2. Me traen gratos recuerdos el poder contemplar, todos esos rincones así como las piezas del 38,1 y del 15,24. El por qué, sencillamente porque estuve al cargo de la Batería Jorel, los 3 últimos meses del 75 y enero del 76, como oficial, pues era Alférez de Artillería de Costa. Me dá mucha pena ver el estado actual, pues todo ello, forma parte de una Historia, que muchos tuvimos la oportunidad de contribuir a llevarla acabo.

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    1. Es un gran honor para mi, contar en estos comentarios, con los testimonios de uno de los últimos mandos al frente de estas magníficas posiciones de costa, y me alegra mucho que recuerdes esos momentos vividos en estas instalaciones. Al igual que a ti, me da pena y mucha rabia contemplar el estado de abandono en el que se encuentran. Se ha intentado adaptar y poner en valor, pero la mano de la ignorancia y el expolio sufrido están haciendo que se deterioren a pasos agigantados. Una pena y un descuido para nuestra historia más reciente...
      Un saludo y un millón de gracias por tus palabras

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