Senda de los molinos de Cuevas (Cuevas del Agua - Asturias)

¿Te imaginas entrar a un pueblo cruzando una inmensa cueva natural esculpida por el agua?. Bienvenidos a una de las aventuras más singulares de Asturias: la ruta que une la espectacular Cuevona de Cuevas del Agua con la histórica senda de los molinos, en el concejo de Ribadesella. Este rincón asturiano parece sacado de una novela de fantasía. El viaje comienza atravesando a pie o en coche los imponentes 300 metros de galerías naturales de la Cuevona, donde el murmullo del río y las
SENDA DE LOS MOLINOS DE CUEVAS

SENDERO PR-AS 58.1
CUEVAS DEL AGUA
CONCEJO DE RIBADESELLA
(Asturias)


¿Te imaginas entrar a un pueblo cruzando una inmensa cueva natural esculpida por el agua?. Bienvenidos a una de las aventuras más singulares de Asturias: la ruta que une la espectacular Cuevona de Cuevas del Agua con la histórica senda de los molinos, en el concejo de Ribadesella. Este rincón asturiano parece sacado de una novela de fantasía. El viaje comienza atravesando a pie o en coche los imponentes 300 metros de galerías naturales de la Cuevona, donde el murmullo del río y las colosales estalactitas te dan la bienvenida.  Pero la experiencia no termina ahí. Justo al salir, nos espera un paisaje de cuento habitado por antiguos molinos de maiz, hórreos tradicionales y un sendero verde que sigue el compás del arroyo de los Molinos. 

COMO LLEGAR


Llegar a este paraíso asturiano es muy sencillo, ya que se encuentra a tan solo 7 kilómetros de la villa de Ribadesella. La mejor opción para iniciar la ruta es tomar la carretera RS-2 en dirección a Cuevas del Agua. El verdadero dilema viajero empieza antes de llegar al pueblo: ¿cruzar La Cuevona en coche o a pie?. Aunque la carretera asfaltada atraviesa la cavidad y se puede pasar en coche, la magia se disfruta el doble caminando. Por eso, os recomendamos aparcar en la zona habilitada justo antes de la entrada a la cueva. De este modo, podréis saborear cada rincón, escuchar el eco del agua y empezar la excursión con las mejores sensaciones.

(Parking e inicio de la ruta)

Se puede llegar a este paraíso asturiano utilizando la red de trenes regionales de ancho métrico /FEVE).  Es una de las mejores formas de viajar, ya que desde Ribadesella, podemos tomar el tren con destino a Oviedo o Santander, que cuenta con una parada estratégica en el Apeadero de Cuevas del Agua. El trayecto dura aproximadamente 9 minutos. Hay que tener en cuenta que el tren suele tener frecuencas limitadas (generalmente un par de servicios al día). Así que es imprescindible consultar horarios vigentes en la web de Renfe cercanías de Asturias.

(Línea R-2 Oviedo - Satander)

DONDE COMER Y DORMIR


Aquí la cocina es la asturiana de siempre: fabada, cachopo, pescados y mariscos del cantábrico, quesos y buena sidra. Nada más pasar la Cuevona, camino de la aldea, está el chiringuito Cueva Linda, ideal para picar algo, tomarse una sidra, un vino o degustar alguno de los platos típicos asturianos


Para dormir, la aldea es pequeña y la oferta muy limitada. En el pueblo se comenta que hay una granja de agroturismo, aunque está pensado sobre todo para grupos de escolares. La aldea cuenta también con la finca la Cuevona, donde además de poder comer los productos típicos asturianos, se puede disfrutar de un descanso sin igual. Lo más práctico es alojarse en Ribadesella y acercarse a Cuevas en una escapada de medio día.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO


CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


OTROS DATOS DE INTERÉS
Índice IBP: 22
Dificultad: Fácil. Ideal para toda la familia 
Sendero señalizado:  Si
Época recomendable: Todo el año.
Puntos de agua potable: Nos podremos encontrar alguna fuente en el camino, pero sus aguas estan sin tratar. También se puede comprar en los restaurantes y tiendas que nos encontremos en la aldea de Cuevas del Agua.
Sugerencias: Cuidado al cruzar la cueva a pie, ya que transitan coches por su interior. Llevar en una mochila agua y comida energética. Utilizar ropa y calzado adecuados, dependiendo de la época elegida. Deja la basura en los contenedores. Respeta la fauna salvaje, el ganado, la vegetación y el patrimonio. Si vas en verano no te olvides de protección solar, (gorra, gafas y protección para la piel).
Cartografía: IGN Ribadesella/Ribeseya hoja 0031-I E:1:25000
Enlaces de interés:  Oficina de turismo de Ribadesella (Web oficial del ayuntamiento)
                                    Cuevas Naturales de Asturias (Turismo de Asturias)
                                    Cuevas del Agua y la Cuevona (National Geographic)
                                    Vídeo la Cuevona y ruta de los molinos (Youtube)
                                    Más información de la ruta (Wikiloc: trayecto, descarga de track, etc.)

EL ITINERARIO

Dejaremos nuestro vehículo en el parking gratuito que esta situado a 50 metros antes de la Cuevona. No es muy amplio, por lo que recomendamos, si vienes en temporada alta, llegar temprano. Otra opción es atravesar la cuevona con el coche e intentar aparcar justo al salir. En este espacio solo caben 4 o 5 coches.


Aparcamiento inicio ruta. Fuente: Trotajoches
Tras dejar el coche, retrocedemos 50 metros y nos encontramos por la izquierda la impresionante entrada a la Cuevona. Cruzar el umbral de esta cueva no es simplemente atravesar un túnel; es adentrarse en las entrañas de la tierra a través de una de las pocas grutas naturales del mundo transitables en coche y a pie. Este impresionante tramo subterráneo, de aproximadamente 300 metros de longitud, ofrece una experiencia sensorial única.
PRECAUCIÓN

Antes de comenzar, tenemos que advertir, que la gruta también es compartida con los vehículos a motor que por ella pueden pasar. Así que hay que extremar la precaución y prestar atención a los posibles sustos que nos podamos llevar.


Ante nosotros se abre una momumental boca de entrada de más de 20 metros de altura. Nada más dar los primeros pasos bajo la roca, notaremos dos cosas de inmediato: el drástico descenso de la temperatura (que se mantiene fresca y constante todo el año) y el sugerente murmullo del regato de Cuevas, el riachuelo que esculpió esta maravilla y que fluye paralelo al asfalto


A medida que avanzamos por la carretera asfaltada, la luz natural del exterior se desvanece, cediendo el protagonismo a un cuidado sistema de iluminación artística automatizado. Estos focos, estratégicamente colocados, revelan la descomunal altura de las salas y proyectan sombras que realzan las texturas de la roca. A lo largo del recorrido, tus ojos se irán directo hacia las caprichosas estructuras kásrticas bautizadas por los lugareños como: 
La estalagmita gigante: Una imponente columna que saluda a los visitantes a los pocos metros de entrar. La Barba de Santiago: Una curiosa colada de formaciones calcáreas que caen por la pared lisa de la cueva. 
Las Lenguas de Lava: Espectaculares pliegues rocosos en el techo que simulan un río de piedra suspendida en el aire.




Mientras caminamos con la vista puesta en las paredes y techos, tendremos que recordar que estamos en una vía de comunicación viva. Aunque el tráfico es muy escaso (habitualmente del pueblo y algún turísta despistado), es fundamental caminar por los laterales de la calzada y apartarnos a lugar seguro al escuchar el motor de un vehículo.
Tras unos 5 o 10 minutos de pausada caminata subterránea, el recorrido empieza a curvarse suavemente y, al fondo, comienza a vislumbrarse un intenso resplandor verde. Es la salida de la cueva. El contraste es mágico: pasas de la penumbra y la roca desnuda a la luz radiante de un valle asturiano rodeado de maizales, hórreos centenarios y la estampa tradicional del pueblo Cuevas del Agua.



Tras superar el espectacular tramo kárstico de La Cuevona, el entorno se abre al pequeño valle calizo donde se asienta la aldea de Cuevas del Agua. Inmediatamente a la salida de la cavidad, junto a un área infantil, se ubican varios paneles informativos que sirven de punto de inicio para varias rutas locales. Nuestro objetivo es el sendero homologado PR.AS 58.1(Ruta de los Molinos).


Atravesamos el pueblo por su calle principal, dejando atrás los centenarios hórreos, la ermita y el apeadero de la estación de FEVE.


Sobrepasado el apeadero de FEVE, cruzamos las vias del tren y continuamos por pista acementada girando a la derecha. En este tramo tendremos a nuestra derecha las vías del tren y a nuestra izquierda el río Sella.
Este recorrido resulta facilísimo y muy entretenido para los niños, especialmente si coincide con el paso del tren. A los 200 metros a la izquierda veremos un pequeño camino espontáneo que lleva hasta un puente colgante sobre el río Sella. Si tenemos vértigo ni lo intentes, no por la excesiva altura, si no porque se mueve bastante, sobre todo si hay alguién más caminando por él.


Para continuar con la excursión tendremos que volver hasta la pista acementada y continuar donde lo dejamos. El camino discurre por un sendero llano rodeado de praderías y frondosa vegetación de ribera (alisos, avellanos y helechos). Es un tramo muy vistoso que discurre en paralelo a las vías del tren de FEVE y al curso del río. Con esta tónica nos encontramos con la "Finca Piedramala".  Una asociación sin ánimo de lucho, donde se podrá aprender más sobre el gocho asturcelta, (una raza de cerdos asturianos) podremos practicar tiro con arco en 3D y si venimos en AC podremos pernoctar aquí.
Llegamos a un punto donde pasaremos las vías del tren por un pequeño túnel que enseguida nos deja en el caserio de Santiago. Justo antes de llegar nos encontramos con una cancela, (siempre cerrada), que debemos dejar así.


En poco tiempo nos internaremos en una espesa arboleda llena de castaños, abedules y acebos. El musgo también cobra protagonismo, tapizando los troncos y las rocas. Es un rincón verdaderamente fantástico, del que no extrañaría que emergiera en cualquier instante una xana o un trasgu.


Tras caminar aproximadamente 2 kilómetros, veremos el primer indicador hacia uno de los molinos. Esa será la tónica de toda la ruta; tras divisar cada señal, abandonaremos la senda principal y bajaremos al arroyo de Ginestral del Castiello para dar con ellos. En total descubriremos seis.


Describirlos uno a uno sería un poco monótono, así que la mejor opción es que vengáis hasta aquí y podáis descubrir los molinos por vosotros mismos y, disfrutar al máximo de este exuberante paraje y el encanto etnográfico que rodea el lugar. 

Sumergirse en este paraje es como adentrarse en un auténtico bosque de cuento. A lo largo del trayecto, los tonos verdes de la vegetación, los puentes sobre el río y el encanto de la arquitectura tradicional acompañan cada tramo del camino. Una ruta sencilla y llena de matices que invita a detenerse, capturar fotos espectaculares y saborear la tranquilidad del entorno rural.





Una vez vistos los molinos podremos subir hasta Tresmonte, que nos queda muy cerca, descansar un rato, comerte el bocadillo y volver al punto de partida. Aquí se nos presentan dos opciones:

OPCIÓN 1: Volver al coche por la carretera. Son 6 kilómetros, el primero de ellos cuesta arriba "arriba", con muchas curvas. Camino no muy aconsejado.

OPCIÓN 2: Desandar el camino andado. Opción que tomamos nosotros, ya que preferimos andar por campo, antes que por asfalto.

Y con esto ponemos fin a nuestra caminata por este rincón único de Ribadesella, donde exploramos la increíble Cuevona, paseamos por la pintoresca aldea de Cuevas y disfrutamos de la preciosa Ruta de los Molinos, un plan genial para cualquier edad. ¿Qué te ha parecido la experiencia? ¿Habías visitado ya este lugar?

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