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La Senda del Hornillo

El arroyo del Hornillo es tributario del río de la Aceña. El caso es que este humilde contribuyente, nada más nacer en la umbría del Barranco de la Cabeza, muy cerca del puerto escurialense de San Juan de Malagón, riega una bucólica pradería, endulza un pinar, se adorna con una cascada de diez metros de altura y, confirmando lo dicho por Gracián sobre la bondad de lo breve, muere cuando aún no ha cumplido ni cinco kilómetros de curso junto al puente de la Aceña, donde el río del mismo
SENDA Y CHORRERA DEL HORNILLO

SIERRA SUDOCCIDENTAL DEL GUADARRAMA
SANTA MARÍA DE LA ALAMEDA (Madrid)

Un tramo de la senda de el Hornillo
El arroyo del Hornillo es tributario del río de la Aceña. El caso es que este humilde contribuyente, nada más nacer en la umbría del Barranco de la Cabeza, muy cerca del puerto escurialense de San Juan de Malagón, riega una bucólica pradería, endulza un pinar, se adorna con una cascada de diez metros de altura y, confirmando lo dicho por Gracián sobre la bondad de lo breve, muere cuando aún no ha cumplido ni cinco kilómetros de curso junto al puente de la Aceña, donde el río del mismo nombre es cruzado por la carretera que va de Robledondo a Santa María de la Alameda.
El curso de este pequeño río o arroyo Hornillo resulta más sugerente que el propio curso del Aceña, dado que a través de sus frondosos pinares y refrescantes aguas y su llamativa cascada del Hornillo pondrá un aderezo estético a esta sugerente excursión.
En los límites pegueros da sus primeros pasos el Río de la Aceña, nombre asociado a la antigua actividad molinera de aquellos lares, que hoy en día, aparte de apaciguar la sed de la cabaña vacuna que por allí campa y ser lugar para las actividades de pesca deportiva, aún ofrece al caminante un espacio retenido en el tiempo, incorrupto y con alma para el deleite del viajero soñador. Al transitarlo se experimenta el sosiego y la impronta de un tiempo ya pasado. Un silente espacio sólo alterado por los sonidos naturales. Un rincón lleno de sensaciones. Un regalo para los sentidos.

COMO LLEGAR

Foto de DE ROBLEDONDO A PEGUERINOS
Robledondo. Autor: Pato T. Fuente:AQUI
La localidad de Robledondo se encuentra en la zona más occidental de la Comunidad de Madrid, así como en la vertiente más oriental del conjunto municipal de Santa María de la Alameda, municipio al que pertenece. Se encuentra a una altitud de unos 1360 metros sobre el nivel del mar y a una distancia media de 60 kilómetros del centro de Madrid.


Pasando Robledondo, continuaremos por la carretera M-535 dirección Santa María de la Alameda. Esta carretera la recorreremos hasta el punto kilométrico 5,300, donde en una curva y antes de pasar el río Aceña, por nuestra derecha, tendremos el parking donde da comienzo la excursión y lugar donde dejaremos nuestro vehículo.

DONDE DORMIR Y COMER

Dada la proximidad de esta excursión a casa, nosotros no comimos ni dormimos por la zona. De todas formas dejamos algunos enlaces por si fuera de vuestro interés.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Plano del recorrido. Fuente:AQUI
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Tipo de recorrido: Circular
Distancia: 4,5 kilómetros
Duración: 3 horas contando paradas
Desnivel: 230 metros
Dificultad: Fácil
Época recomendable: Cualquiera
Puntos de agua potable: Hay una fuente en el parking donde dejamos los vehículos, pero sus aguas están sin tratar.
Sugerencias: Llevar algo de agua y comida en una pequeña mochila. Consultar la predicción meteorológica, la senda se encuentra en zona de montaña. Vestir ropa y calzado adecuados para la zona de montaña en la que se encuentra la senda. No olvidarse de unos prismáticos y la cámara de fotos. Recuerda que el servicio de emergencias es el 112.
Cartografía: IGN Las Navas del Marqués hoja 532 E:1:50000
Enlaces de interés:

En el mismo parking tenemos una fuente de agua y un área a la izquierda, con mesas y bancos, donde podemos degustar nuestros bocadillos al final de la ruta o simplemente descansar tras la excursión. Comenzamos a caminar dirigiéndonos al fondo del parking, donde una barrera impide el paso a vehículos, la sobrepasamos y nos adentramos por la pista de tierra que se dirige hacia las sombras que proporcionan los pinos. 
Parking del puente de la Aceña y lugar donde comienza la ruta
A la izquierda está el área de descanso La Aceña
La fuente al inicio de la senda
Barrera que impide el paso de vehículos
Así nos adentramos en la sombría que provocan los árboles
Enseguida atravesamos un primer puente, vamos remontando el arroyo del Hornillo, que lo llevaremos a nuestra derecha. Este primer tramo de la senda atraviesa un pinar en ligero ascenso por una pista forestal en paralelo al arroyo del Hornillo. El pinar está compuesto por dos especies de pinos: el pino resinero y el pino silvestre. A 700 metros de iniciar la senda se alcanza un segundo puente y un cruce de caminos. 
El primer puente que nos encontramos
Tramo del recorrido
otras vistas del sendero
Segundo puente y cruce de caminos
Continuaremos por el sendero que arranca a la izquierda tras atravesar el puente, antiguo sendero de pescadores, con unos escalones formados por troncos. Este sendero ascendente atraviesa otra masa de pinos y en unos 300 metros llegamos a la chorrera o cascada del Hornillo de 10 metros de altura.
Tras pasar el puente giramos a la izquierda por la senda de pescadores
Tramo del pinar que nos lleva a la chorrera
Lo que nos podemos encontrar por el camino
La chorrera del Hornillo con sus 10 metros de altura
Cuando lleguemos a su altura podemos descender a la parte baja para verla mejor, si el caudal lo permite. Nosotros pudimos navegar entre las rocas que hay a sus pies, ya que el río venía escaso, pero se intuye lo que puede dar cuando este está en apogeo. Tras disfrutar del paisaje y de las pozas, retrocedemos hasta alcanzar de nuevo el sendero y  empezamos a bordearla por el lado derecho, alcanzando la parte más alta.
Vista de la chorrera desde la parte más baja
Pequeña poza que nos encontramos en la parte alta del salto de agua
Seguiremos el curso del arroyo que va transcurriendo por nuestra izquierda, donde vamos encontrándonos constantemente pequeñas pozas con formaciones peculiares y llamativas. El sendero en todo este trayecto esta siendo muy llano, sin apenas desniveles. Llegamos a una parte donde más se ensancha el arroyo y deja entrever sol y sombra con unas bonitas vistas del arroyo, permitiéndonos disfrutar de este mágico lugar.
El sendero no deja lugar a dudas ni posibles perdidas. Estamos ante la parte del recorrido más arbolada y tupida. A los 1,5 kilómetros del inicio dejamos la espesura sombría del bosque de pinos y nos adentramos en una pequeña pradera.
Tramo del sendero
Un bonito paisaje junto al arroyo del Hornillo
Otro trozo del camino
Praderías separadas con muros de piedras junto al arroyo
El arroyo del Hornillo
El sendero
La pequeña pradera tras el pinar
Cartel de agradecimiento en uno de los árboles de la pradera
Aquí, en la pradera, tenemos dos opciones; al final del prado veremos a la izquierda una pasarela de troncos por donde vadear el arroyo y subir la pendiente que se nos presenta de frente; la otra es continuar aguas arriba y tras franquear varios muros de piedra buscar un paso escondido por los matorrales donde vadear el arroyo por una losa a modo de puente.
Nosotros optamos por pasar por encima de los troncos que hacen de puentecito, y será la última vez en el recorrido que cruzamos y vemos el arroyo del Hornillo.
El puente de troncos que salva por última vez el arroyo del Hornillo
Tras cruzar y dejar atrás el Hornillo, nos encontramos con la parte más dura de la ruta, subir por un zigzagueante sendero, (200 metros de subida por 50 de desnivel) al collado que separa el valle del río Aceña y el barranco del arroyo del Hornillo, un esfuerzo que merece la pena, pues allí es de obligación parar para descansar y contemplar la belleza paisajística del lugar. Antes de hacer cumbre, y por la derecha, nos encontraremos un pequeño refugio de pastores ya abandonado, lo que nos indica que vamos por buen camino.
Cuando culminemos se nos abrirá una extensa explanada desde donde tendremos magníficas vistas del embalse de la Aceña, Las Machotas y parte de Gredos Oriental. Al fondo de la pradera y por la derecha tendremos un cartel explicativo de la zona.
El inicio del zigzagueante sendero
Comienza el ascenso
Trozo del sendero
Llegando al collado
Cabaña de pastones abandonada
La explanada de lo más alto
El cartel informativo
Detalle del cartel
En lo más alto de la ruta
Vigilando y contemplando la fauna del lugar
Ahora toca descender hasta el río Aceña que se ve en el fondo del valle. La bajada se presenta resbaladiza por la fuerte erosión sufrida por las motos de cross, en algunos puntos con auténticas zanjas (no entendemos como estando prohibido el tránsito de estos vehículos, las autoridades competentes no hacen nada por remediarlo).
Desde el cartel informativo nos precipitamos a la derecha, por la cara norte del cerro,  con vistas al río Aceña y una granja de vacas. Pronto llegamos a un sendero más ancho que cruza, liderado por un alto poste, aquí, giramos a la izquierda precipitándonos por un circuito que está repleto de piedras sueltas, zanjas, surcos y además muy escurridizo, por lo que recomendamos atajarlo por los laterales. Tras el raudo descenso llegamos junto a los barracones de la vaqueriza.
Bajamos por la cara Norte del cerro
Tramo del recorrido
En el cruce giramos a la izquirda

Senda machacada por el paso de motos de cross
Detalle del camino
Llegando a la vaqueriza
En la vaqueriza torcemos a la izquierda, cruzamos el río Aceña por un puente y proseguimos por una pista de tierra. Continuaremos por el ancho camino que cruza el río un par de veces, hasta que lleguemos a la Retuerta, donde el río hace una gran V. Aquí tomamos la pista que nos queda a la izquierda, porque va un poco mas cerca del río. Pronto veremos al fondo la escuela de pesca de la CAM, que nos indica que estamos cerca del parking. Así de este modo llegamos a la escuela de pesca, que en su parte trasera tiene unas mesas con bancos, decidimos que es un buen sitio para comernos los bocatas.
El camino que hay que seguir
Pasando junto a la vaqueriza
Tramo de la pista
El río Aceña
Otra vista del camino
Otra vez el río Aceña
La Retuerta. Aquí cogemos la pista de la izquierda, que va más cerca del río
Al fondo podemos ver la escuela de pesca de la CAM

Entrada principal a la escuela de pesca
Parte trasera de la escuela donde hay mesas y bancos para poder comernos los bocatas
Tras esto, continuamos un poco más y salimos a la carretera que une  Robledondo con Santa María de la Alameda, torcemos a la izquierda, cruzamos el puente de la Aceña y ya estamos junto a los coches finalizando esta bonita excursión.
Al fondo la carretera que une Robledondo con Santa María de la Alameda
Organizándolo todo. Cartel que indica el final de la excursión
Los excursionistas

Observaciones: Puede ser recomendable hacer la ruta en sentido inverso ya que el valle del Hornillo nos parece más vistosos, y mejor verlo al final del recorrido. Ruta ideal para realizar con niños, aunque se deberá extremar la precaución en el entorno de la cascada.

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