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Ruta por el Sendero Arias


 El Puerto de Navacerrada era, durante la Edad Media, el lugar de paso más directo entre las tierras de Segovia y el Señorío del Real de Manzanares. Nos resulta difícil pensar que este lugar, hoy tan concurrido, fuera durante siglos tan poco transitado.
Prácticamente hasta finales del S. XVIII el camino habitual para ir desde Segovia hasta la villa de Manzanares pasaba por la Fuenfría. Era un recorrido de ocho leguas y media que ya describía Juan de


SENDERO ARIAS (Puerto de Navacerrada)

Esta excursión, que hemos planteado en esta ocasión, es una pequeña ruta donde de una forma didactica y sin complicaciones, iniciamos a un niño pequeño en los deportes con nieve: Ruta con hielo y nieve, visualización de bonitos decorados, realización de muñecos de nieve y capacitación, esfuerzo y recompensa.

Puerto de Navacerrada

 El Puerto de Navacerrada era, durante la Edad Media, el lugar de paso más directo entre las tierras de Segovia y el Señorío del Real de Manzanares. Nos resulta difícil pensar que este lugar, hoy tan concurrido, fuera durante siglos tan poco transitado.

   Prácticamente hasta finales del S. XVIII el camino habitual para ir desde Segovia hasta la villa de Manzanares pasaba por la Fuenfría. Era un recorrido de ocho leguas y media que ya describía Juan de Villuga en 1546 en su Repertorio de todos los caminos de España.
   En el S. XIII es conocido como Puerto de Mançanares. Durante este tiempo, el Puerto de Navacerrada tuvo una pequeña alberguería medieval a cuyos moradores el rey Alfonso X concedía privilegios a cambio de que aguardaran el paso de gran altitud.

   Este puerto debió de ser muy transitado durante las monterías reales de los siglos XIV y XV para acceder a los parajes desde donde se situaban las vozerías. Desde lo alto del puerto se desplegaban hasta los Siete Picos y la Maliciosa, en busca de osos.
   Será Carlos III quien ordene la construcción de la carretera de Villalba a la Granja, sustituyendo al camino de la Fuenfría como vía de comunicación entre Madrid y Segovia. A pesar de que la nueva carretera facilitaba mucho su tránsito, el paso del puerto seguía siendo difícil en invierno. Durante cinco meses, la nieve impedía el trasiego de carruajes y caballerías.
   Durante el S. XIX el puerto de Navacerrada era por donde pasaban habitualmente los monarcas que se trasladaban hacia el Real Sitio de San Ildefonso. Era habitual ver a Fernando VII, Isabel II o Amadeo de Saboya en la Fonda de Navacerrada, donde paraban a degustar sus famosas especialidades, mientras se se mezclaban con el pueblo y aprovechaban para cambiar el tiro a los carruajes.

   Este trasiego propició que los maleantes se escondieran entre los pinares, al acecho de viajeros descuidados. La inseguridad de esta carretera que comunicaba la corte con la zona donde los monarcas pasaban largas temporadas, obligó a que en 1832 se estableciera la línea del telégrafo óptico Madrid- San Ildefonso, con un sistema que permitía la transmisión de mensajes urgentes entre los palacios de La Granja y Riofrío. Para superar la barrera de la sierra, la línea telegráfica se servía de una torre, que aún existe.
   A principios del S. XX este puerto cambiará su imagen solitaria por la de los alpinistas y esquiadores que hoy todos conocemos. En la segunda década del siglo, el Puerto de Navacerrada era ya el lugar de reunión para los deportistas de distintas asociaciones, como el Club Alpino Español.

FUENTE: La Librería: Libros de Madrid desde 1986

COMO LLEGAR

   El puerto de Navacerrada se encuentra a 60 kilometros de Getafe. Para llegar, tendremos que salir por la M-45 dirección Badajoz/La Coruña. En este tramo de carretera buscaremos dirección A-6 La Coruña hasta que veamos la salida Collado Villalba/Puerto de Navacerrada. Una  vez en esta carretera solamente tendremos que seguir las indicaciones del Puerto y sin perdidas llegaremos hasta el.
   A la entrada del pueblo del Puerto de Navacerrada, una carreterilla, calle Virgen de las Nieves, que parte a la izquierda nos lleva directamente hasta la estación de tren donde arranca nuestra excursión.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

   Desde la estación de tren subiremos por la calle Virgen de las Nieves unos 500 metros hasta que nos econtremos por nuestra izquierda una cabaña de madera y justo a su lado unas empinadas escaleras que nos suben hasta la calle de la estación. Tras subir estas escaleras y cruzar la calle, enseguida vemos unos carteles que nos indican el Sendero Arias.

Cerca de la estación y justo antes de inicar la excrusión


Escaleras que nos dejan en la calle de la Estación
  Tras cruzar la carretera giraremos a la izquierda y empezaremos a ascender por el camino. Tras 200 metros de recorrido y tras una curva a la derecha nos encontraremos con un antiguo telesillas abandonado, que hacen las delicias de los chiquillos dedicados a tirarse con los trineos.

Inicio del Sendero Arias

Telesillas abandonado
   Desde aqui el sendero sigue ganando altura entre bonitos ejemplares de pinos, la ruta sigue  pegada a una balla que delimita una finca. A los pocos cientos de metros nos encontramos con una antigua tahona adosada a una vivienda, actualmente abandonada, donde un matrimonio ya mayor regentaba, a principio de los 60 todavía se podía oler los productos de la tahona entre los pinos. En su interior aún se conservan los restos de una estupenda cocina especializada en bollería, jejejeja, se nos hace la boca agua solo pensarlo.

Tramo del recorrido
Cartel indicativo de la ruta a seguir
Tramo del recorrido justo antes de llegar a la tahona
Vivienda y tahona abandonada
Interior de la tahona. Cocina preparada para bollería
   Después de visitar la tahona (precaución, en estado de ruina) y tras su puerta principal, la senda continua ganando altura. A los 150 metros de recorrido, desde el refugio, nos encontraremos con una pista mucho más ancha, aquí tomaremos hacia la derecha y que nos lleva a la parte alta del telesillas anteriormente comentado. 

Tramo del recorrido

Tramo del recorrido

Parte alta del telesillas abandonado

A la altura del telesillas, nos paramos a contemplar el paisaje, tomarnos unos tentempies y a realizar un muñeco de nieve. Cosa que le hizo mucha ilusión a Iván.
Montando un muñeco de nieves
   Después del parón, la senda continua ascendiendo dirección a la Venta Arias, pero antes tendremos que subir por un par de zetas empinadas que enseguida nos deja en el parking y en la venta Arias, desde donde se pueden hacer otras excursiones.
Z antes de llegar al aparcamiento
Aparcamiento y venta Arias al fondo
Venta Arias, donde hemos parado a comer
   Desde la venta Arias solamente nos queda bajar por la carretera dirección a Madrid hasta la confluencia con la calle Virgen de las Nieves, y desde aqui hasta la estación de tren donde hemos dejado el vehículo.
Tipo de recorrido: Circular
Distancia: 2500 metros
Duración: 2 horas. Recomiendo hacer paradas y disfrutar del paisaje.
Desnivel acumulado: 200 metros
Dificultad: Fácil. Recomendado para ir con niños pequeños
Puntos de agua potable: No hay fuentes de agua cercanas.
Precauciones: Ir bien abrigados con ropa adecuada. En la reallización de muñecos de nieve, se acaba mojado, así que llevar ropa de recambio

 HASTA LA PROXIMA

3 comentarios:

  1. El refugio en ruinas al que te refieres era una vivienda y tahona donde un matrimonio ya mayor allá por principios de los 60 trabajaban.
    Recuerdo el olor de la tahona en medio de los pinos. Podías comprar pan y también con chorizo al la parrilla.
    No habían bollos ni falta que hacían.

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  2. Hola Colchonero007, mil gracias por ampliarnos la información, ahora mismo actualizamos la entrada sobre el Sendero Arias. De nuevo muchas gracias y abrazos por tus aclaraciones. Saludos

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  3. Actualizada la información de esta entrada gracias al amigo Colchonero007. Desde aquí mil gracias

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